TAO…HUA HU CHING (PRIMERA DE CUATRO)

Posted on 10 junio, 2010. Filed under: Sin categoría | Etiquetas: |

Hua Hu Ching


Traducción
del
 Maestro Ni Hua Ching por BRIAN WALKER


1
Yo enseño, el Camino Integral
de unidad con el gran y misterioso Tao.
Mis enseñanzas son simples; si intentas hacer de ellas una religión o una
ciencia, éstas te eludirán.
Profundas, aunque simples, contienen toda la verdad del universo.
Quienes desean conocer toda la verdad, disfrutan realizando los trabajos y
servicios que les llegan.
Cuando los han acabado, disfrutan limpiándose y alimentándose.
Cuando se han cuidado a sí mismos, vuelven al maestro para instruirse.
El camino simple conduce a la paz, a la virtud y a la abundancia.

2
Los hombres y las mujeres que desean ser conscientes de toda la verdad
deben adoptar las prácticas del Camino Integral.
Estas disciplinas consagradas calman la mente y conducen a la armonía con todas
las cosas.
La primera práctica es la de la virtud indiscriminada: cuida a aquellos que lo
merecen; también, y de igual modo, cuida a los que no lo merecen.
Cuando extiendes tu virtud en todas direcciones sin discernimiento, tus pies se
hallan firmemente plantados en el camino que regresa al Tao.

3
Quienes desean encarnar el Tao han de aceptarlo todo.
Aceptarlo todo significa en primer lugar no tener cólera ni resistencia hacia
ninguna idea o cosa, viva o muerta, con forma o sin forma.
La aceptación es la verdadera esencia del Tao. Aceptarlo todo también significa
apartarse de cualquier concepto de separación: hombre y mujer, yo y otro, vida
y muerte.
La división es contraria a la naturaleza del Tao. Renunciando al antagonismo y
a la separación se entra en la unidad armoniosa de todas las cosas.

4
Cualquier salida del Tao contamina el espíritu. La cólera es una salida, la
resistencia es una salida, el ensimismamiento en uno mismo es una salida.
A lo largo de muchas vidas el fardo de las contaminaciones puede hacerse
grande.
Sólo hay una manera de purificarse de estas contaminaciones, y consiste en
practicar la virtud. ¿Qué se quiere decir con esto?
Practicar la virtud es ofrecer desinteresadamente ayuda a los demás, dar sin
limitación alguna el propio tiempo, capacidades y posesiones, en cualquier
ocasión y lugar en que se necesiten, sin prejuicio alguno relativo a la
necesidad de la persona que los necesita.
Si tu disponibilidad a dar felicidad es limitada, también lo será tu
disponibilidad a recibirla.
Este es el sutil proceder del Tao.

5
¿Piensas que el universo está agitado?
Ve al desierto por la noche y contempla las estrellas.
Esta práctica deberá dar respuesta a la pregunta. La persona superior dispone
su mente como el universo dispone las estrellas en el cielo. Conectando su
mente con el origen sutil, la calma.
Una vez calmada, ésta se expande de manera natural y, al final, su mente se
vuelve tan vasta inconmensurable como el cielo nocturno.

6
El Tao hace surgir todas las formas, pero él mismo no tiene forma.
Si intentas representar su imagen en tu mente, lo perderás.
Es como clavar una mariposa con un alfiler: se capta la forma, pero se pierde
el vuelo.
¿Por qué no contentarse simplemente con vivirlo?

7
La enseñanza del Camino Integral continuará mientras exista un Tao y
alguien que desee  encarnarlo.
Lo que está dibujado hoy día en estos pergaminos aparecerá de formas diferentes
dentro de muchas generaciones.
Sin embargo, estas cosas nunca cambiarán: Quienes deseen alcanzar la unidad,
deben practicar la virtud sin hacer distinciones.
Deben disolver todas las ideas de dualidad: bueno y malo, hermoso y feo, alto y
bajo.
Serán obligados a abandonar cualquier desviación mental nacida de creencias
culturales o religiosas.
De hecho, deberán mantener sus mentes libres de cualquier pensamiento que
interfiera con su comprensión del universo como una unidad armoniosa.
El comienzo de estas prácticas es el comienzo de la liberación.

8
Confieso que no hay nada que enseñar: ni religión, ni ciencia ni cuerpo de
informaciones que regresar tu mente al Tao.
Hoy hablo de esta manera, mañana de otra, pero el Camino Integral permanece
siempre más allá de las palabras y más allá de la mente.
Sé simplemente consciente de la unidad de las cosas.

9
Quien desee la admiración del mundo hará bien en amasar una gran fortuna y
en gastarla después.
El mundo responderá con admiración conforme al tamaño de su tesoro.
Por supuesto, esto no tiene ningún sentido. Deja de luchar por la admiración.
Coloca tu interés en el Tao. Vive de acuerdo con él, comparte con los demás las
enseñanzas que llevan a él, y serás bañado por las bendiciones que fluyen de
él.

10
El ego es un mono que salta a través de la selva: totalmente fascinado por
el reino de los sentidos, cambia de un deseo a otro, de un conflicto a otro, de
una idea centrada en sí misma a la siguiente.
Si lo amenazas, realmente teme por su vida. Deja partir a ese mono.
Deja partir los sentidos. Deja partir los deseos. Deja partir los conflictos.
Deja partir las ideas.
Deja partir la ficción de la vida y de la muerte. Permanece simplemente en el
centro, observando.
Y después olvídate de que estás en él.

11
¿Te atrae un perfume más que otro? ¿Prefieres este aroma o aquel
sentimiento? ¿Es sagrada tu práctica y profano tu trabajo? Entonces tu mente
está separada: de sí misma, de la unidad, del Tao.
Mantén tu mente libre de divisiones y distinciones.
Cuando tu mente es simple y está desapegada y silenciosa, todas las cosas
pueden existir en armonía y puedes empezar a percibir la verdad sutil.

12
¿Deseas habitar en el espacio sagrado?
¿Tener el respeto y la compañía de los seres espirituales supremos?
¿Ser protegido por los guardianes de los ocho poderosos rayos de energía?
Mima entonces el Camino Integral: Considera con reverencia estas enseñanzas,
practica sus verdades, ilumina con ellas a los demás.
Recibirás tantas bendiciones del universo como granos de arena hay en el Río de
la Eternidad.

13
Las minúsculas partículas que forman el vasto universo no son en absoluto
minúsculas.
Tampoco el vasto universo es vasto.
Son éstos conceptos de la mente, que es como un cuchillo, que siempre reducen
poco a poco el alcance del Tao, intentando hacerlo aprensible y manejable.
Pero lo que está más allá de la forma es inaprensible y lo que está más allá
del conocimiento es inmanejable.
Sin embargo, existe este consuelo:
Quien suelte el cuchillo encontrará el Tao en la punta de sus dedos.

14
¿Puedes disolver tu ego?
¿Puedes abandonar la idea del yo y del otro? ¿Puedes renunciar a los conceptos
de hombre y mujer, corto y largo, vida y muerte?
¿Puedes dejar partir todas esas dualidades y aceptar el Tao sin escepticismo ni
pánico?
Si puedes hacerlo, puedes alcanzar el corazón de la Unidad Integral.
A lo largo del camino, evita pensar en la Unidad como algo extraordinario, elevado,
sublime, trascendental.
Por ser la Unidad,
está más allá de todo eso. Es simplemente la verdad directa, esencial y total.

15
Para el ser ordinario, los demás suelen necesitar tolerancia.
Para el ser altamente evolucionado, no hay nada que pueda llamarse tolerancia,
porque no hay nada que pueda llamarse otro.
Ha abandonado toda la idea de dualidad y ha extendido su buena voluntad sin
prejuicio en todas las direcciones.
Sin odiar nunca, sin resistir nunca, sin luchar nunca, simplemente está siempre
aprendiendo y siendo.
Amar, odiar, tener expectativas: todas estas cosas son apegos.
El apego impide el crecimiento del verdadero ser.
Por ello, el ser integral no está apegado a nada y puede relacionarse con
cualquiera con una actitud sin estructuras.
Por esta razón, esta misma existencia beneficia a todas las cosas.
Como puedes ver, lo que tiene forma es igual a lo que no tiene forma, y lo que
está vivo es igual a lo que reposa.
Esta es la verdad sutil, no un invento religioso, pero sólo quienes ya están
altamente evolucionados lo entenderán.

16
La mayoría de las religiones del mundo sólo sirven para reforzar los apegos a
los falsos conceptos como los del yo y otros, vida y muerte, cielo y tierra…
Quienes quedan atrapados en estas falsas ideas quedan impedidos para percibir la Unidad Integral.
La suprema virtud que se puede ejercer es aceptar la responsabilidad de
descubrir y transmitir la verdad total.
Algunos ayudan a los demás para recibir recompensas y admiración.
Esto carece simplemente de sentido.
Algunos se cultivan a sí mismos, en parte para servir a los demás, y en parte
para servir a su propio orgullo.
En el mejor de los casos, entenderán la mitad de la verdad.
Pero a aquellos que se mejoran a sí mismos por el mundo, a esos les será
revelada toda la verdad del universo.
Así pues, busca esa verdad total, practícala en tu vida cotidiana y compártela
humildemente con los demás.
Así entrarás en el reino de lo divino.

17
No te ocupes de rendir culto a deidades e instituciones religiosas como fuente
de la verdad sutil. Hacer esto es colocar intermediarios entre ti mismo y lo
divino y convertirte en un mendigo que busca afuera un tesoro que está
escondido en el interior de su propio corazón.
Si quieres rendir culto al Tao, descúbrelo primero en tu propio corazón.
Entonces tu culto tendrá sentido.

18
No existe un método para alcanzar la realización del Tao.
Considerar cualquier método como el método es crear una dualidad, que sólo
puede retrasar tu comprensión de la verdad sutil.
La persona madura percibe la inutilidad de las rígidas metodologías externas.
Recuerda esto: esa persona mantiene permanentemente una actitud sin estructuras
y, de este modo, está siempre libre para seguir el Camino Integral.
Ella estudia las enseñanzas de los maestros. Disuelve todos los conceptos de
dualidad. Se prodiga al servicio de los demás.
Lleva a cabo su purificación interna y no molesta a su maestro con enredos
innecesarios, preservando así la conexión espiritual sutil con la energía
divina del maestro.
Eliminando suavemente todos los obstáculos a su propia comprensión, mantiene
constantemente su sinceridad incondicional.
Su humildad, perseverancia y adaptabilidad evocan la respuesta del universo y
le llenan de divina luz.

19
A la persona ordinaria le parece vasto el cuerpo de la humanidad.
En realidad, no es ni mayor ni menor que cualquier otra cosa.
Para la persona ordinaria, existen personas cuya conciencia necesita elevarse.
En realidad, no hay yo ni hay otro.
Para la persona ordinaria, el templo es sagrado y el campo no lo es.
También esto es un dualismo que va en contra de la verdad.
Quienes están altamente evolucionados mantienen una percepción sin
distinciones.
Viendo todo, sin etiquetar nada, mantienen su conciencia de la Gran Unidad.
De este modo son sostenidos por ella.

20
Quien es clarividente puede ver formas que están en todas partes, pero no
puede ver lo que no tiene forma.
Quien es telepático puede comunicar directamente con la mente de otro, pero no
puede comunicar con quien ha logrado el estado de no mente.
Quien es telequinético puede mover un objeto sin tocarlo, pero no puede mover
lo intangible. Dichas capacidades solo tienen sentido en el reino de la
dualidad.
En consecuencia, carecen de sentido.
Dentro de la Gran Unidad,
aunque no existen cosas como la clarividencia, la telepatía o la telequinesia,
se ven todas las cosas, se comprenden todas las cosas, todas las cosas están
para siempre en su lugar.

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