¿QUE ES EL ADVIENTO?

Posted on 30 noviembre, 2008. Filed under: EMILIO GLIVEL. |

Para:

 

 

Feliz Comienzo de Semana!!!

Acercándose ya una de las fechas más importantes del año, por no decir la más relevante… empiezo hoy con una serie de envíos que tienen que ver al respecto.

En este sentido, si es que alguno o algunos de los temas incrustados no son de tu agrado, pues te agradeceré me lo digas para dejar de enviarte lo concerniente.

En todo caso, desde ya vayan estas mis primeras palabras de mejores deseos y que en vez de hacer o esperar regalos, regalémonos a nosotros mismos momentos de paz y tranquilidad, los mismos que podamos compartir con todos nuestros seres queridos, estén o no cerca de nosotros…

Empiezo con el adviento… tiempo de paz y reflexión…

Que la luz esté siempre contigo.

Siempre tuyo

 
 

  
 
 
 

 

 
 

  

 

  

¿QUÉ ES EL ADVIENTO?

El Adviento es tiempo de preparación y esperanza. El Adviento es un tiempo en que la comunidad eclesial es convocada a preparar la Navidad, a crecer en la esperanza, a acoger con la fe la venida continuada de su Señor, Cristo Jesús.

El hecho de que la fiesta de Navidad pueda ocurrir en diversos días de la semana, hace que el Adviento sea variable en su extensión. Puede ser de tres semanas justas, si el 25 de diciembre es lunes. O de cuatro exactas, si es domingo. Presentamos a continuación algunos puntos, que nos ayuden a formarnos acerca de este tiempo litúrgico.

LA GRACIA DEL ADVIENTO

Es un tiempo hecho sacramento, signo eficaz de la gracia que Dios comunica a su Iglesia y de la fe con que la comunidad eclesial acoge este don siempre nuevo de Dios. La historia de la salvación se actualiza sacramentalmente.

El adviento forma una unidad de movimiento con la Navidad y la Epifanía. La tres palabras vienen a significar lo mismo, venida, nacimiento, manifestación.

El Dios que ha querido ser Dios-con-nosotros, entró hace dos mil años en nuestra historia en Belén, pero la actualiza sacramentalmente cada año en este tiempo, sea de seis o de siete semanas, desde el primer domingo del Adviento hasta la fiesta del Bautismo del Señor.

Un tiempo que ante todo es de gracia, y a la vez constituye una formación permanente y una profundización  de la vida cristiana es sus actitudes fundamentales de la fe y esperanza.

EL ADVIENTO TIENE TRES DIMENSIONES:

a)     Adviento histórico. Cristo vino en la carne y en la debilidad (Venida Histórica). Es la esperanza que vivieron los pueblos que ansiaban la venida del Señor, este periodo va desde Adán hasta la encarnación. La familia nos abrimos al Señor que quiere encontrar su morada en nosotros… El Adviento histórico, que ocurrió hace más de dos mil años cuando el Hijo de Dios, encarnado en el seno purísimo de la Santísima Virgen, nació en Belén de Judá.

b)     Adviento místico. Viene en el espíritu y en el amor (Venida mística). Es la preparación moral del hombre de hoy a la venida del Señor, es un adviento actual… Se trata de una actitud evangelizadora para disponer al hombre (Ap 3, 20). La segunda venida es constante, hecho de perenne actualidad en la historia de la Iglesia y en la vida íntima de las personas. Por la acción del Espíritu de Amor, Jesús está naciendo constantemente en nosotros, su nacimiento místico es un hecho presente o, mejor dicho, es de ayer, y de todos los siglos.

c)       Adviento escatológico. Vendrá en la gloria y en el poder (Venida escatológica). Preparación a la venida definitiva del Señor, tenemos que estar preparados, porque no sabe ni el día ni la hora… La tercera venida de Cristo, que será en la gloria, el poder y en el triunfo, es la que clausura los tiempos e inaugura la eternidad. Jesús vendrá, no redimir, como en la primera venida, ni a santificar, como en la segunda; sino a juzgar, para hacer reinar la verdad y la justicia, para que prevalezca la santidad, para que se establezca la paz, para que reine el amor.

CORONA DE ADVIENTO

La corona de Adviento es un signo que expresa alegría y la buena disposición que tenemos para prepararnos a recibir a Jesús en Navidad.

El círculo de la Corona simboliza la eternidad de Dios y su presencia permanente entre nosotros. Las ramas verdes recuerdan la vida y la esperanza de estar preparados para recibir a Jesús, que quiere nacer en cada uno de nosotros.

Las velas hacen presentes las cuatros semanas de Adviento: tres velas moradas significan el fuerte deseo de mejorar nuestra vida, representan la conversión y el cambio: una vela de color rosa (para el tercer domingo de Adviento) simboliza la alegría y el gozo. Al acercarse la Navidad; la vela blanca al centro de la corona representa el gran gozo de la Navidad (no todos la acostumbran).

Ordinariamente se colocan en el centro de la mesa del comedor; algunos ponen otras con foquitos de colores en la puerta de la casa, simbolizando la santidad de la familia y lo sagrado del hogar.

Cada domingo se enciende una vela y se hace una oración y una lectura bíblica o un cántico Navideño.

La corona se puede llevar a la iglesia para ser bendecida por el sacerdote el primer domingo de adviento.

 
  
 

  

 

  
 

  

 

   

 

 

PAUTAS PARA VIVIR EL ADVIENTO

Escrito por Pbro. Lic. Eduardo Velázquez

– EL ADVIENTO ES TIEMPO DE ESPERAR.  Toda actitud contraria a la esperanza: desesperación, desánimo, tristeza, melancolía, murmuración, desaliento, pereza, es contraria al espíritu del Adviento y al espíritu de la novedad alegre del cristianismo.  El creyente espera, con una esperanza fiel, solícita y obediente.

– EL ADVIENTO ES TIEMPO DE ESPERAR VIGILANDO.  Pero no es una esperanza flácida, temerosa, bonachona o providencialista.  Es la esperanza vigilante de quien construye el Reino, de quien adelanta la llegada del Mesías a través de una actitud concreta de solidaridad y justicia con el que sufre, de perdón y reconciliación, de paz y fraternidad.  Es una espera que se traduce en un compromiso ético de responsabilidad ecológica, humana, social, económica y política.  Es la espera del centinela del faro, que no puede dormir.  Es una espera activa y generosa, comprometida, disponible, atenta y solícita a las carencias de quien sufre. 

– EL ADVIENTO ES TIEMPO DE ESPERAR VIGILANDO LA LUZ QUE NOS INUNDA.  Es acoger el don de una luz que ya brilla en el mundo, la luz del Espíritu de Dios que todo lo penetra, lo invade, lo transforma y lo renueva.  Es Jesús, luz del mundo, ya presente en el culto litúrgico, en la acción social, en el pobre, en quien siembra el Evangelio.  Es acoger y repartir la luz de la gracia a través de comunidades cristianas abiertas a los signos de los tiempos y a las necesidades de los otros.  Adviento es la columna de fuego en el desierto, es la lámpara de la virgen prudente, es la lengua de fuego de Pentecostés, es la luz en lo alto del monte, Adviento es Cristo en su misterio pascual, que viene para "iluminar a los que viven en tienieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz." (Lc. 1, 79).

ALGO PARA LA MEDITACIÓN EN TIEMPO DE ADVIENTO

"Porque por esto trabajamos y nos esforzamos, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, especialmente de los creyentes."  1 Tm. 4, 10

 "Esperar es un deber, no un lujo.  Esperar no es soñar, sino el modo de transformar un sueño en realidad.

Felices los que tienen la audacia de soñar y están dispuestos a pagar el precio necesario para que su sueñotome cuerpo en la historia de los hombres,

Card. L. Suenens

 "El mundo ya no espera al Mesías.  Espera, por ejemplo, la solución a sus problemas económicos o a sus problemas políticos o a sus problemas culturales.  ¿No habría sido mejor un mesías estadista?

El mundo ya no espera al Mesías.  Espera, por ejemplo, el fin de los terrorismos, de las guerras, de las intolerancias, de los acosos, de las opresiones e injusticias.  ¿No habría sido mejor un mesías político-militar?

El mundo ya no espera al Mesías.  Espera, por ejemplo, sobre todo la gente joven, de quien se dice que son la esperanza, buenas diversiones, buenas gratificaciones y sensaciones, buenas colocaciones.  La vida es para vivirla y el mundo para disfrutarlo.  Hubiera sido mejor un mesías que fascinara a las nuevas generaciones…

Pero si, el Adviento es esperar.  Esperar es trabajar para que el sueño y el deseo se realicen.  Esperar es poner en movimiento todas tus capacidades de cara al futuro. 

El Adviento es sacramento de esperanza, porque la significa, la cultiva y la hace realidad."

Rafael Prieto Ramiro

Al encender la primera llama de la corona de adviento:

"La noche está avanzada, el día se echa encima, dejemos las actividades de la tinieblas y revistámonos de las armas de la luz".

En medio de las tinieblas de nuestra confusión humana,

encendemos, Señor, esta primera luz de nuestra corona.

Ella es signo de nuestra esperanza gozosa

en el cumplimiento de tus promesas.

Como los centinelas de la aurora, vigilantes y expectantes,

salimos a tu encuentro con nuestras lámparas encendidas,

llevando en ellas el aceite de la paz y de la justicia.

Haz que la llama de tu amor se encienda en nuestros corazones y que su brillo indefectible no sea sino un pálido reflejo del resplandor de vida que aguarda a los que confiamos plenamente en ti.

 

  

 

 

 

  

 

Es la hora de revisarnos personal y espiritualmente…
 

Fue un mensaje de:  

Anuncios

Make a Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Liked it here?
Why not try sites on the blogroll...

A %d blogueros les gusta esto: